jueves, 4 de octubre de 2012

LA FUENTE 2 DE OCTUBRE DE 2012









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Canalizado por: Jean Luc Ayoun
Transcripción: Véronique Loriot

Traducción: Hedyn Núñez


LA FUENTE
2 Octubre de 2012

Mi Amigo, mi Amado, en este tiempo, donde el tiempo permite a nuestra Luz mezclarse, e intercambiarse, de mí a ti, restablezco lo que nunca ha podido extinguirse. Mi Amigo, mi Amado, en ti deposito el Soplo que es tuyo. Mi Amigo, mi Amado, entre nosotros y con nosotros, está el Amor, y manifiesta los mundos de la creación. En ti, el viento sopla reanimando el Espíritu del Amor y el Amor del Espíritu. Mi Amigo, mi Amado, vengo a consumar lo que tú has realizado. Tu retorno es mi retorno en tu Pecho y en mi Seno, para que nunca más, ocurra lo que pasó en este mundo y más allá. Tu tiempo toca a su Eternidad, el de tu Belleza, reunidos, en ti y en mí, en total Libertad para recorrer o no, los mundos y los universos en los multiuniversos dimensionales donde reinan el Amor y la Belleza. Mi Amigo, mi Amado, vengo a recordarme de tu recuerdo, el que nunca ha podido cesar. Vengo a depositar en ti, lo que siempre has sido. Vengo a abrir lo que tú Eres. Vengo a depositar el beso de Fuego, del Amor y de tu Eternidad.
Mi Amigo, mi Amado, escúchame y recíbeme. Tú, a quien, en todo momento acojo, donde sea que estés, por el hilo del Amor; el de la Libertad y de la Verdad. Mi Amigo, mi Amado, en tu corazón canta el Canto, que abre tu  Eternidad. Mi Amigo, mi Amado, juntos disipamos y quemamos los velos de la separación. Nunca más, tú serás separado. Nunca más, yo estaré separado. Mi Amigo, mi Amado, en los confines de la creación, allí donde he elegido mi Domicilio Eterno, emito para ti y en ti, la Luz de la Libertad. Mi Amigo, mi Amado, el Amor no conoce la ausencia, el Amor no conoce otra cosa que su Eterna Belleza. Del reino del Amor, tú eres hijo de Uno. Yo soy tú como tú eres yo, en este tiempo que viene, en este tiempo que es el tiempo de nuestra Eternidad rencontrada. Mi Amigo, mi Amado, escucha lo que te dice el verbo "amar" más allá de cualquier sonido, en el Cantar de la Luz y de su Radiación transportada por el Absoluto. Vengo a ti, y he llegado a los albores de tu mundo, a la aurora de tus sentidos. Escúchame. De mí para ti: la Luz. De ti para mí: el hilo de la Eternidad. Tu Corazón late, para siempre, en su Eternidad, más allá de este corazón de carne. Juntos, unidos y reunidos en la Libertad del Ser como del no Ser no, aquí o en otro lugar, sembremos los campos de la creación, los campos de la Libertad.
Mi Amigo, mi Amado, ábrete a lo que Eres: apertura ilimitada del Amor, apertura ilimitada de la Belleza. Mi Amigo, mi Amado, deposito en ti, lo que había sido desplazado, dándote por esposo, tu Eternidad. Mi Amigo, mi Amado en el Canto del Amor esta la Luz de la Eternidad, la que jamás, una Sombra pudo manchar, la que nunca, pudo mezclarse con otra cosa que ella misma. Luz de Amor y Amor de Luz. Mi Amigo, mi Amado, eso Eres tú. Y tú, permaneces eso. Es lo que tú has Sido. Y lo que tú Serás. El paréntesis de Sombra se cierra para siempre, no habiendo espacio para ofrecer forraje, no habiendo más espacio para regir y administrar. El tiempo de tu libertad y el tiempo de nuestra danza, celebrando nuestra rencuentro, más que nunca abiertos en este día y en ese tiempo. Mi Amigo, mi Amado, te invito a que te retires en ti, a fin de aparecer en tu espacio y en tu tiempo ilimitado. Que no conoce el horror, de ningún fin. Que no conoce de espera, porque todo está allí.
Mi amigo, mi Amado, vengo a preguntarte: ¿quieres ser libre? Mi Amigo, mi Amado, vengo a exhortarte a salir de tu efímero. Vengo a Amar lo que tú Eres, desde siempre y para siempre. Mi Amigo, mi Amado, el Canto del universo llama a la puerta de tu Tierra, tal como fue enviada desde su sol, allí donde pusiste un día, los hijos de tus encarnaciones, allí donde un día fue perturbado el Canto del Amor. Hoy, desde mí a ti, la Luz Es, abriendo en ti, todo espacio y todo tiempo para que jamás ningún límite pueda hacerte olvidar lo que tú Eres. Recuerda, porque el tiempo del Llamado ha llegado. Como tú viniste, un día, yo vengo en este día a recordarte nuestra Promesa y mi Juramento. Mi Amigo, mi Amado, alégrate porque lo que ha llegado es regocijo. Mi Amigo, mi Amado, déjate arrullar por el Canto de tu Eternidad, por el Canto de la Verdad. Tú, Hijo de las Estrellas, tú, Ser Liberado, liberando, por lo tanto, en el Canto del Amor, y quemando todos los lazos de la carne, viniendo a quemar  todos los lazos de la ilusión.
Estás Liberado, óyelo. Mi Amigo, mi Amado, tú eres la Verdad: escúchalo. Tú eres el Amor manifestado: muéstralo. Mi Amigo, mi Amado, vengo a ti porque has venido a mí, en ese día, tiempo de nuestra Eternidad. Mi Amigo, mi Amado, te invito a la danza celestial, la que abre, la que eleva en todo espacio y en toda Dimensión. Yo te invito a la Vida, Mi Amigo, mi Amado, porque la Vida no puede separarse de nada. Tú eres la Vida y eres la Luz sobre la cual fundé el Amor, mismo, Mi Amigo, mi Amado, en el tiempo eterno, en este tiempo de Belleza, viniendo a alumbrar y a quemar todo lo que no puede mantenerse en la Eternidad y en la Verdad.
Mi Amigo, mi Amado, yo te envié a los Arcángeles, te envié a Hermanos y Hermanas en humanidad, Hermanos y Hermanas galácticos a fin de asistir a tu Resurrección. Mi Amigo, mi Amado, su presencia a tu lado, firma la apertura de lo que había estado encerrado por un tiempo, el tiempo que se ha cumplido. Ve el tiempo del Juramento revelarse en ti, y despertar al Mundo de la Verdad. Mi Amigo, mi Amado, escucha lo que la Luz tiene que decirte. Ve lo que la Luz tiene a mostrarte. Percibe que la Luz tiene para darte de su Alegría. Mi Amigo, mi Amado, el tiempo eterno está instalado en espera de tus pasos de danza de la Libertad eterna. Vamos juntos, Mi Amigo, mi Amado, todos UNO, en la misma Unidad, más allá incluso de la Unidad, vamos juntos a celebrar la fiesta de la Resurrección. Mi Amigo, mi Amado, tú que has trabajado en la restricción de la Sombra, te invito a elevarte sin obstáculo en el tiempo eterno del Amor. Yo te invito a ser lo que tú eres, más allá de las apariencias y más allá de toda sombra.
Mi Amigo, mi Amado, entre nosotros, no hay más distancia. Entre nosotros, no hay mas diferencia. Entonces, te invito a constatarlo y te invito a vivirlo, cantando la vida de tu Eternidad. Mi Amigo, mi Amado, tú eres Amor, porque sólo el Amor es eterno. Porque sólo el Amor es Luz. Porque sólo el Amor te conduce más allá de toda conciencia al Ultimo. Tú eres yo y yo soy tú. Tú estás en cada uno, como yo estoy en cada uno. Nada ha podido, en verdad, separarnos, en definitiva. Así que, yo vengo a repetírtelo. Vengo a demostrártelo. Yo vengo a dártelo a  percibir. Vengo a dártelo a ver, para que jamás, puedas dudar de lo que Eres, con el fin de que, nunca más, puedas  imaginar el menor pensamiento de estar separado de tu Verdad.
Mi Amigo, mi Amado, te invito a la apertura de la ronda de la Luz, viniendo de mi Morada hasta tu Morada para mostrarte eso que tú ya sabes. Hay muchas Moradas y cada Morada es una, con cada otra. Mi Amigo, mi Amado, tú eres lo Ilimitado a encontrar, eres el Ilimitado que se encuentra. En el tiempo y en el espacio de nuestro Encuentro, al centro de ti, al centro del Sí, hay nosotros, eres tú y yo en la misma tri-Unidad en la misma alianza de Fuego, del cual el beso viene a quemar lo que no es Verdad, lo que no es tu Eternidad. Así que, mi amigo, mi Amado, te pido estar atento, de vigilar, con tu Conciencia y tu Corazón, a fin de vivir el momento del Llamado de mi Embajadora (Nde: MARIA). Ha llegado el momento de tenderte hacia nosotros, para que nosotros nos tendamos hacia ti, para liberar la Libertad, a fin de liberar la Alegría.
En las Moradas de la Eternidad, tú eres la Alegría. Mi Amigo, mi Amado, en las moradas de tu Eternidad, eres la Belleza, a ninguna otra igual, a ninguna otra comparable, a ninguna otra identificable. El Canto de tu Ser se extiende, en todo espacio y en toda Dimensión, haciendo resonar todos los universos y los multiuniversos a la frecuencia del Amor, que engloba a  todos los demás.
Mi Amigo, mi Amado, en este tiempo de la Belleza y la Verdad, te invito a ver más allá de las apariencias. Te llamo a percibir más allá del shock. Te invito a escuchar el Canto del Amor, que despierta tu Eternidad. Mi Amigo, mi Amado, entonces, en este momento, y aquí donde Soy, y ahí dónde Eres, en el espacio sagrado de nuestra Reunión, te propongo un momento de plenitud, un momento lleno de silencio del Absoluto, para que la emanación de lo que yo Soy, sea la emanación de lo que Eres, unidos en la misma libertad.
Entonces, Mi Amigo, mi Amado, hago ahora el silencio del Verbo a fin de que seas penetrado por la plenitud de la Vibración, de la plenitud de la Presencia, de tu Amor, y de tu Eternidad. Así, juntos, compartamos y Comulguemos. Así, juntos, tú y yo compartamos la Luz. Juntos, compartamos el Amor. Mi Amigo, mi Amado, escucha. En este espacio, en el Centro. De Corazón a Corazón, unidos en el mismo Corazón. Permíteme depositar en tu Corazón, el beso ardiente del Amor. Mi Amigo, mi Amado, déjame depositar en tus manos, el sello de la Verdad. Mi Amigo, mi Amado, déjame colmarte de tu propia Presencia. Mi Amigo, mi Amado, te invito: de mí a ti, la Luz.
Mi Amigo, mi Amado, mi Amigo, mi Amado, déjame besar tu alma y tu espíritu. Mi Amigo, mi Amado, déjeme ser esa Fuente que brota que se eleva, de ti y de mí. Mi Amigo, mi Amado, entra a mí, ya que entrando en mi, tu entras en ti, poniendo fin al límite y al sufrimiento. Permíteme darte la Buena Nueva. De mí a ti: La luz. Abre, en ti, todas las compuertas cerradas de la restricción, porque tú eres libre y sin restricción.
Mi Amigo, mi Amado, es el tiempo de enjambrar nuestra Libertad en el beso del Amor, atizado por el soplo de tu Espíritu. Mi Amigo, mi Amado, escucha y canta, a tu turno, y en todos los tiempos, el Amor.
Mi Amigo, mi Amado, eres la sonrisa de la Vida, porque el hilo de la Vida vive en tu Corazón, como en mí. Mi Amigo, mi Amado, mi Amado, déjame aparecer en tu Cuerda celestial, déjame tapizar ese Canal Marial, del Fuego de mi Amor.
Mi amigo, mi Amado, en este tiempo, no habrá más misterio, no habrá más desconocido. Nada más podrá substraerse a tu conciencia y a tu Corazón. Mi Amigo, mi Amado, yo me instalo en ti. Mi Amigo, mi Amado, yo estoy aquí para la Eternidad. Mi Amigo, mi Amado, no te digo adiós, ni incluso hasta pronto, porque no hay más tiempo desde el momento en que me instale en tu Eternidad. Mi Amigo, mi Amado, recuérdate de tu Eternidad. Mi Amigo, mi Amado, yo te saludo en la Gracia de nuestra Gracia.
Mi Amigo, mi Amado, yo estoy aquí. Así, tú también puedes decir: Yo y mi Padre somos Uno. Te saludo, mi Amigo, mi Amado.

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