jueves, 3 de julio de 2014

EL CARA A CARA EXPLICADO POR BIDI. 29 DE JUNIO DE 2012

Nisargadatta Maharaj



BIDI 3
29 junio 2012


Pregunta: ¿Qué posibilidades me encarrilarían y me permitirían bascular y acceder al Absoluto?


Hay palabras cuya disposición muestra una interrogación dentro de la interrogación. ¿Estás segura de tu pregunta? ¿Qué significa “la posibilidad” y “encarrilar”? Una vez más, la noción de encarrilar significa una necesidad de comprender, una necesidad de asir, una necesidad de apropiarse. Mientras que el Absoluto, en ningún caso, puede ser definido, ni siquiera percibido, mientras te sitúes en lo conocido, mientras persistas en querer comprenderlo, asirlo. Lo previo llamado “Abandono del Sí” es realizable sólo por la refutación. Te corresponde por consiguiente dejar de querer comprender, dejar de querer apropiarte. El Absoluto, en ningún caso, puede ser un objetivo, ni una finalidad y todavía menos algo que se puede percibir, sentir o experimentar. No hay más que la refutación de todo lo que es conocido (que esto sea este cuerpo, como el conjunto de cuerpos llamados sutiles) que permitirá, en un primer tiempo, romper el hábito de la identificación a todo lo que constituye la vida, en este mundo. Ser nada, aquí, como lo dije, permite ser Absoluto. Entonces, desde luego, una cierta cantidad de Pilares, una cierta cantidad de elementos (que les han sido comunicados) son los elementos preparatorios al Absoluto. Pero, en ningún caso, el Absoluto puede ser captado a través de una comprensión intelectual. Cuando este estado se instala, más allá de todo estado, cuando se revela y se devela, instantáneamente, eso es una percepción más allá de todo lo percibido, eso es un estado más allá de todo estado, que los instala fuera de la ilusión. No como creencia si no como Verdad Absoluta, vivida de manera permanente, permitiéndoles extraerse de todo lo que sea efímero e ilusorio. No existe pues ningún elemento que pueda encarrilar, ninguna posibilidad que te permita dirigirte hacia algo. Sólo, el principio de refutación y la búsqueda sobre lo que no es el Absoluto te permitirá, en un momento dado, romper el círculo vicioso del mental, así como el conjunto de creencias, así como el conjunto de identificaciones que participan en lo efímero. No hay otro medio, no hay técnica, no hay otro acercamiento posible que concierna al Absoluto. La refutación que consiste en rechazar (sin negar y sin renegar), que consiste en ver todo lo que no es Infinito, todo lo que es efímero, permite un acercamiento directo, si puedo expresarme así, al Absoluto. Ustedes no pueden, en ningún caso, encarrilar algo. No pueden elaborar ninguna estrategia, ninguna otra posibilidad. Ninguna vibración puede conducirlos a ser Absoluto. Es justamente en la refutación de todo lo que se vive (concerniente tanto al yo, como al Sí) que el Absoluto se despliega y se devela. Desde luego, la Onda de Vida, el Manto Azul de la Gracia, participan en este trabajo. El conjunto de elementos inscritos en la supervivencia de la personalidad misma (como el miedo de la pérdida de esta personalidad, el miedo de la muerte) son elementos que pueden ser transfigurados por la Onda de Vida misma. Facilitando, en cierto modo, la desaparición del ego y la trascendencia del ego, la desaparición del Sí y la trascendencia del Sí. Permitiendo develar todo lo que siempre ha estado ahí. Ustedes no pueden asirlo por cualquier proceso mental, por cualquier proceso Vibratorio, por cualquier experiencia. La refutación es el principio y el fundamento mismo del Advaita Vedanta permitiendo, si lo desean, de establecerse en lo que ustedes Son, de toda eternidad, más allá de toda vida, más allá de toda materia y más allá de toda Dimensión. No pueden asirlo, no pueden acercarlo de otro modo que por la refutación, de otro modo que aprovechando la influencia de la Onda de Vida, del Manto Azul de la Gracia y de la superación y de la trascendencia del yo y del Sí. Los Pilares que fueron comunicados (hace ya mucho tiempo) concerniente a la Humildad, la Simplicidad, la Transparencia, la Vía de la Infancia, son posibilidades. Pero esas posibilidades no dan acceso, si puedo decir, directamente, al Absoluto, sino que establecen las bases, las fundaciones, que permiten sentar, de algún modo, el abandono del yo y el abandono del Sí.


Pregunta: ¿Puede usted aclararme sobre mis resistencias a soltar mi personalidad?
Una parte de la respuesta que yo te daré es por tanto resultante de la pregunta precedente. No volveré sobre eso. El apego a la personalidad misma es inherente al principio de supervivencia. La personalidad, para existir, debe creerse eterna, lo que, por supuesto ella nunca es, puesto que la personalidad aparece y desaparece entre el nacimiento y la muerte. Nada subsiste de la personalidad una vez que la bolsa de alimento no está más y es devuelta a la Tierra. Lo que persiste (y todavía, para ustedes, eso es una creencia, la mayoría de las veces) es el alma y el Espíritu. Pero el alma y el Espíritu no son el Absoluto. Están contenidos en el Absoluto. Las resistencias de la personalidad, más allá de toda noción psicológica, están ligadas también a la presencia de la proyección de la conciencia en este mundo. Así, no hay especificidad individual,  aunque existan programaciones en la personalidad, función de tu propia historia, de tu propia memoria. Más allá de esto, están los arquetipos, los fundamentos, los principios básicos que, en todo ser humano encarnado, están por el principio de preservación de la especie, en cierto modo, los garantes y las barreras de contención de la no -desaparición de la personalidad antes de un término vencido (que eso sea la muerte natural, una muerte accidental, o cualquier otra cosa que ponga fin a la existencia de la personalidad y por tanto, a la proyección de la conciencia en su encierro dentro de esta bolsa de comida). Así pues, no puedo darte más que el elemento personal que concierne lo que es común al conjunto de la humanidad encarnada. Yo te remito por tanto a lo que pudo ser dicho, de diferentes maneras, concerniendo lo que ustedes nombran los 2 primeros chakras, donde están inscritos los principios de supervivencia de los seres vivos, los principios de supervivencia de las costumbres, así como los principios de la ilusión que permiten mantener una apariencia de coherencia en lo que es llamado la personalidad. No hay, por tanto, una respuesta que te sea personal.


Sea a nivel del yo, sea a nivel del Sí, sea a nivel de la Presencia Infinita o de la Infinita Presencia, el mecanismo, si se puede decir, queda igual: sólo en la superación del miedo de la muerte, el miedo de su propia desaparición, que el Absoluto aparece como algo que está ahí, de toda eternidad. La proyección de la conciencia debe, así pues, cesar de existir, el tiempo de lo que no es un pasaje si una Transfiguración. Es este miedo que debe ser vencido. No en el sentido de un combate, no en el sentido de una explicación, sino más bien en un cara a cara. En Occidente, esto ha sido el encuentro con el “Guardián del Umbral”, permitiéndoles vivir vuestras propias Tinieblas, vuestra propia Disolución. Esto está inscrito, una vez más, en el principio de preservación misma del cuerpo. No puede existir elemento, hablando con propiedad, psicológico, puesto que nosotros estamos aquí, directamente, en algo que está inscrito en la bolsa de alimento misma. La bolsa de alimento está persuadida, ella también, de ser inmortal, mientras que, por supuesto, ustedes saben que eso es falso, al menos sobre la superficie de esta Tierra. Hay un momento donde ustedes aparecen. Hay un momento donde ustedes desaparecen. Lo que aparece y lo que desaparece concierne exclusivamente a lo efímero. Sosteniendo a esta aparición y esta desaparición, existe lo que se llama un observador o conciencia del “yo soy”, Realizando el Sí. Más allá del “yo soy”, está el no-ser. El no-ser es el cese de toda proyección de conciencia en este mundo, como en toda Dimensión. Ser Absoluto define nuevos marcos que están constituidos por la ausencia de marco y la ausencia de límite. No hay más localización, no hay más encierro, no hay más posibilidad de estar limitado, de ninguna manera. La conciencia puede proyectarse, como no proyectarse más. La reintegración en el seno de la Fuente, la pulsación (si se puede llamar así, aunque no corresponda a nada que les sea conocido) del Absoluto, es una emanación de Amor, contemplándose ella misma. Es lo que somos todos: Amor contemplándose él mismo. Proyección de Amor en los diferentes estratos Vibratorios, en las diferentes frecuencias, en las diferentes experiencias. Mientras que exista, en la conciencia (sea del yo o del Sí), la necesidad de experimentar, la necesidad de proyectarse, el Absoluto no puede aparecer, mientras ya está ahí. Se necesita, por consiguiente, que haya, en cierto modo, una extinción total de la conciencia. Sea la conciencia fragmentaria de la personalidad, sea la conciencia extendida o la Supra conciencia del Sí, todo eso debe cesar, como si el tiempo se detuviera, como si el espacio no existiera más, con el fin de que la conciencia misma, pare de observar, pare de verse y pare de ser vista, ella misma, en alguna Dimensión que sea. Esto, realizado, transforma totalmente vuestra vida, aquí como en otra parte, porque en ese momento, ustedes no están más (estando en el Absoluto) en una forma, limitada por esta forma, de ninguna manera. Vuestra conciencia, en cierto modo, incluso en sus proyecciones, no está más limitada a este cuerpo, a esta Dimensión, o a toda otra conciencia existente. Ustedes son verdaderamente, en ese momento, Absoluto, en la realidad, no de la experiencia pero de lo que ustedes Son, de toda eternidad. Resumiría esto diciendo que el solo obstáculo a Ser Absoluto es el miedo. Mientras que exista en ustedes el menor miedo (en lo referente a este cuerpo, en lo referente a esta alma, en lo referente a este Espíritu, en lo referente a vuestro devenir, en lo referente a vuestros apegos, vuestras creencias), el Absoluto no puede ser de ninguna manera lo que ustedes Son y que sin embargo Son, de toda eternidad. Porque el miedo es una proyección de conciencia, dentro de la limitación, dentro del miedo de su propia desaparición o auto-disolución. El mismo mecanismo se encuentra en los mecanismos de acercamiento de la muerte donde, desde el instante donde ustedes saben que van a morir, por una razón precisa, sobreviene, dentro de la conciencia, el rechazo. Este rechazo es característico de la conciencia de la personalidad. Dentro mismo de la conciencia del Sí, incluso si este período de rechazo parece mucho más liviano, no obstante existe. El rechazo no es más que el reflejo y la consecuencia del miedo.


La personalidad se construye sobre la falta de Luz, sobre la falsificación, sobre la amputación. De esta falsificación, de esta amputación, resulta lo que se llama el miedo. El miedo no es más que un sentimiento de incompletud haciendo que, toda su vida, la personalidad va a buscar tranquilizarse intentando crear circunstancias que le parezcan eternas y que, por supuesto, no lo serán nunca ( que esto sea a través de un afecto, que sea a través de un trabajo, que sea a través de una descendencia) puesto que, de todos modos, el día donde ustedes dejen este mundo, este mundo no existe más, para ustedes. Desde luego, existen los medios (limitados) de contacto entre este lado de la vida y el otro lado de la vida llamada muerte. Pero uno como el otro no son más que amputaciones de lo que ustedes Son, en Verdad. Existe, en la personalidad (y esto es común a todo humano), la necesidad de estar tranquilo, la necesidad de encontrar una estabilidad dentro del mundo donde nada de todo eso puede existir, por la existencia misma del principio de amputación y de falsificación así como del encierro.


Pregunta: Aunque sintiendo en mí las manifestaciones de la Onda de Vida, me pregunto por qué estoy todavía tan pegada a mi yo.


La Onda de Vida, como lo dije, es un elemento facilitante, que viene a transfigurar los miedos inscritos a nivel de los 2 chakras inferiores correspondientes al cuerpo físico y al cuerpo, que ustedes nombran etérico. Pero esto no basta para hacer desaparecer el yo y lo que tú nombras “Estar pegada al yo”. Existe un principio de abandono del Sí, situado en la pérdida total de la personalidad, correspondiente al pasaje entre el 3er. Chakra y el chakra del Corazón. Esto ha sido nombrado Crucifixión y Resurrección. Existe, a ese nivel, lo que se llama una “Puerta Estrecha”. Es el momento donde ustedes deben, en cierto modo, probarse (a ustedes mismos) que no están apegados a nada de este mundo, a nada de lo que es efímero. Deben ser libres de toda creencia. Deben ser libres de todo apego. Deben ser libres de todo lo conocido. Es a este nivel que va a actuar la refutación. Una vez más, en lo que concierne a esta pregunta, no es una problemática personal, sino más bien una problemática colectiva, ligada al encierro, a la amputación y al aislamiento de este mundo. El conjunto de conocimientos (incluso los más elaborados) no son más que ignorancia. Porque ninguno de los conocimientos, cualesquiera sean (astrológicos, espirituales, religiosos) no pueden darles acceso a la Verdad sino, simplemente, a creencias a las cuales ustedes adhieren, o no. Ninguna creencia (incluso la más elaborada) puede cambiar sea lo que sea a vuestro estatus. Si ustedes observan: dentro de todos los modelos religiosos, dentro de todos los modelos de sociedad de la Tierra, cualquiera sea la adhesión a una religión dada o a otra, ustedes tienen seres que han logrado Abandonarse, en totalidad, a aceptar su propia desaparición. Cualquiera sea la religión de origen, se puede decir que ustedes deben todos, pasar por la misma Puerta Estrecha. Es el momento donde hay que deshacer el conjunto de creencias, del conjunto de certezas. Es con esta condición que lo Desconocido puede ser revelado y que el Absoluto es realizado, en el sentido de la Liberación. Mientras que ustedes se apoyen en una creencia, mientras que ustedes se apoyen en un conocimiento, cualquiera sea, están en la total ignorancia. Lo que ustedes llaman conocimiento (en el sentido humano) no es más que ignorancia. Si aceptan esta ignorancia, entonces penetrarán el conocimiento, porque ustedes Son el conocimiento. Siendo el conocimiento, siendo Amor y Luz, ustedes no pueden, en ningún caso, a través de cualquier proyección, aprehender eso. Sólo quitando todo lo que es conocido (por la búsqueda y la refutación), ustedes llegan a eso.


Aclaro (para las intervenciones futuras) que, les pediré, en lo sucesivo,  leer atentamente lo que ya he dicho. Porque muchas de las preguntas que ustedes hacen ya han tenido su respuesta, sobre todo cuando se trata de respuestas que son colectivas y que no conciernen en nada vuestra personalidad y en nada vuestra individualidad. El principio de la búsqueda, el principio de la refutación es universal. No depende de ninguna creencia, de ningún karma, de ninguna religión, de ningún país. Expresé, desde el comienzo de mi venida, que intentaría (lo más posible) de salir de todo contexto de sociedad, de toda noción histórica. Yo me aplico a esto y esto es fundamental. Los tiempos que ustedes viven, como lo saben, son particulares. Ellos reclaman de ustedes una noción de despojo, de no adherir a lo que no es vivido. Es conveniente incluso superar lo que es vivido, una vez que eso ha sido vivido, es decir, superar la experiencia misma por el principio de refutación. Por supuesto, el ego y la personalidad siempre les van a decir que eso no sirve para nada. Y es lógico. Y es normal. Pero ustedes no tienen, estrictamente, ningún otro medio para realizar esto más que por la búsqueda, por la refutación. No hay otro medio de liberarse de lo conocido. El proceso Vibratorio concierne la conciencia (eso ustedes lo saben también) puesto que la conciencia es Vibración. Según la gama donde se expresa esta Vibración, o ella es conocida y entonces ustedes están en la conciencia del yo. O las Vibraciones aparecen en el cuerpo (cualesquiera sean los puntos de penetración) y muchos les han sido dados: chakras, Puertas, Estrellas, Kundalini, Onda de vida. Esta penetración va a inducir a una ampliación de la conciencia llamando a esto: el Despertar, la Realización, el Acceso a la supra-conciencia. Pero incluso esto no es Absoluto. El Absoluto es mucho más amplio (si puedo expresarme así) que todo lo que puede ser percibido, que todo lo que puede ser sentido. Eso es mucho más vasto que la conciencia. Es una deslocalización total de vuestra conciencia que no está más sometida a las leyes de este mundo, aunque mantenga la forma, aunque  mantenga vuestras vidas.


Pero el principio de la refutación (que puede parecerles, a nivel del ego, como un ejercicio simplista o un ejercicio mental) es el mecanismo más simple, apuntando a pasar por encima todos los estratos intermedios de la cebolla, permitiéndoles tener la visión global, más allá de todo lo que puede ser visto y más allá de toda conciencia. Hay que concebir (y vivir) que la conciencia se expresa sobre una paleta de Vibraciones: las de la personalidad, las del Sí y las de la Presencia Última e Infinita. Y que el Absoluto engloba todo eso, presente sobre este mundo, presente en las Dimensiones, englobando el conjunto de todo eso e incluso la Fuente.


Cuando los Arcángeles les han dicho que Ellos estaban en el Interior de ustedes, eso no es una visión del espíritu, eso no es una proyección, sino la estricta Verdad del Absoluto que ustedes Son. Deben aceptar morir a ustedes mismos, a fin de renacer. Una vez más, no hay pasaje entre el Sí y el Absoluto, no hay pasaje entre el yo y el Absoluto. Hay, efectivamente, una Puerta Estrecha que es, ella también, de algún modo, los fundamentos, los elementos de apoyo, al igual que la Onda de Vida. Pero todavía tienen que aceptar perderse y desaparecer. Cosa que no puede aceptar de ninguna manera el yo y el Sí. Pero es un pasaje que yo calificaría de obligado. No hay otro. Y ese pasaje (la palabra no es la indicada porque eso no es un pasaje), es precisamente el Abandono de todo lo que es efímero, de todo lo que es conocido, que les abre, si se puede decir, a ese acceso a lo Desconocido, que no es un acceso. La mejor expresión que nosotros hemos encontrado es, efectivamente, esta noción de punto de vista o de mirada. ¿De dónde miran ustedes? ¿Están jugando sobre la escena? ¿Están mirando el espectáculo en la sala? ¿O están afuera del teatro? Mientras que ustedes jueguen, no pueden estar afuera. Pero cuando están afuera, ustedes toman conciencia, si se puede decir, a través de la proyección de la conciencia misma, que existe un espectador u observador y que existe un actor. Pero no están identificados, de manera formal, ni al actor, ni al observador, ni a lo que sea como elemento existente en el teatro. Ustedes son el conjunto de todo lo que es percibido, como de todo lo que no es percibido.


Pregunta: ¿Qué hay de la cólera y del nerviosismo que atraviesan todavía este cuerpo y esta personalidad?


¿Qué entiendes por “qué hay de”? ¿Deseas una explicación lógica y racional de por qué eso existe? ¿En qué concierne eso al Absoluto? Ese es típicamente el género de conocimiento que no te es de ninguna utilidad, tanto para el Sí como para el Absoluto. Las leyes de acción/reacción no conciernen más que a esta bolsa de alimento y a esta bolsa de pensamientos. Mientras que estés en reacción con respecto a eso, mientras que necesites comprensión de eso, quedas encerrado en lo que, precisamente te molesta. Hay, aquí también, esta noción de identificación a este cuerpo, a estos pensamientos y a esta vida. La cólera, en tu caso, resulta efectivamente del encierro. El encierro se manifiesta por la cólera, muy a menudo. Pero la cólera no resuelve nada, como el miedo, una y el otro, tienen direcciones opuestas a nivel de la conciencia: la cólera sube, el miedo baja. Pero, en un caso como en el otro, ni la cólera, ni el miedo, permiten escapar de la condición de la conciencia fragmentaria. Así pues, tu mirada que, a través de esta pregunta, cae en la necesidad de comprender, o de explicar, o de dar un sentido a lo que atraviesa este cuerpo  y esta personalidad, no te será de ningún auxilio, concerniendo al Sí como al Absoluto. Mientras que existe una necesidad de comprensión, te sitúas a ti mismo, en la conciencia, en la acción/reacción. Ninguna acción, ninguna reacción, puede romper el círculo vicioso. Porque en ese momento, tú quedas en el actor, tú quedas sobre la escena de teatro e incluso no sabes que existe un teatro. Estás tan investido en el rol de actor que eso es, para ti, la única realidad. Aunque sepas, en algún lugar, que hay otra cosa, no tienes ni la percepción, ni la conciencia, ni la posibilidad de salir, hasta que tu punto de vista haya cambiado.


Puedes obtener todas las respuestas, y el ejemplo de la ciencia, tal como ustedes la conocen, hoy, en la Tierra, les da la magnífica ilustración: ustedes conocen el funcionamiento del átomo, conocen el funcionamiento de la célula, y bien? ¿Eso da la respuesta a: quién soy yo? Mientras que estés identificado a las células, eso puede bastar. Mientras que estés identificado a tu psicología humana, eso puede  bastar. Pero eso no alimentará nunca otra cosa más que la acción/reacción. Mantendrás, de manera larga, durable, lo efímero, a través de una sucesión de efímeros, a veces cada vez más dolorosos, a veces livianos, pero que, en definitiva y en consecuencia, no cambian absolutamente nada a tu condición y a tu encierro. Comprender cómo funciona la prisión, no permite salir de la prisión. Comprender todos los actos de todas las piezas de teatro, no permite salir del teatro, ni permite incluso identificar el teatro. Tanto más cuanto que la conciencia, que está limitada por el principio de amputación, de aislamiento, y de encierro, de algún modo, a medida que pasan las encarnaciones y las experiencias, va a contentarse muy a menudo, de esta limitación. Dándote a vivir, en esta frustración (pues es una), los elementos que pacifican, a través de lo que se llama la profesión, a través de lo que se llama los afectos, a través de lo que se llama lo social. Pero nunca una profesión, nunca una relación, nunca una sociedad, podrá responder, en tu lugar, a lo que tú Eres. No hay más que tu propia búsqueda, más allá de todo conocimiento, más allá de toda adhesión a un rito o a un dogma, que te permitirá encontrar el hilo de la libertad.


La cólera, como el miedo, no son más que las consecuencias de la pérdida aparente de lo que ustedes Son. Esta pérdida no está ligada más que a vuestro punto de vista. Ese punto de vista que, les recuerdo, está ligado tanto a la educación, como a los dogmas, como a las religiones, como a la sociedad, como a todo lo que ustedes han adherido sin hacer la experiencia, sin tener la validación Interior. Todo lo que aceptan como regla establecida, sin haberla probado por la experiencia o la vivencia, no hace más que reforzar el encierro, de manera sistemática. La cólera es una emoción. Toda emoción está inscrita en la acción/reacción, ninguna emoción puede escapar a esta regla: es incluso definición de una emoción. Es por eso que en algunos sistemas tradicionales, a toda prueba (sea en Oriente como en Occidente) se le ha dado un amplio lugar a todo lo que es emocional, a todo lo que es mental, como elemento que frena, o que vuelve a añadir velos al encierro y al aislamiento. Ninguna emoción es liberadora. Ninguna actividad mental puede liberarlos. Ningún dogma y ninguna creencia puede liberarlos. Tienen que, una vez más, aquí, también, liberarse de toda creencia, liberarse de toda certeza, e ir hacia ese Desconocido, quitándose todo lo que es conocido. Entonces, por supuesto, para el ego, esto es un drama. Y para el Sí, esto es también un drama. Porque hay, efectivamente, un Pasaje del yo al Sí, de la conciencia fragmentaria a la Conciencia extendida, que ha sido conquistada, si se puede decir así. Mientras que no puede haber conquista de lo que ustedes Son, en Verdad, es decir Absoluto.


Pregunta: Hay una parte de mí que no comprende realmente lo que es la refutación, ¿por qué ese bloqueo?


¿Quién dijo que debías comprender la refutación? Debes aplicarla. ¿Comprendes cómo caminas? ¿Sabes cuáles son los músculos que se ponen en práctica, cuáles son los nervios que se ponen en práctica? Y sin embargo, caminas. Mientras que hay voluntad de comprender, tú no puedes avanzar, quedas en tu lugar, inmóvil en el ego. La refutación no es para ser comprendida, es para ser practicada. Está más allá de una creencia y de una explicación. Refutar consiste en afirmar que nada de lo que es limitado, que nada de lo que es conocido, puede ser la Verdad. Nada más y nada menos. Si comienzas a entrar en el deseo de comprender, reflexiona: ¿quién quiere comprender, si no es el yo? Porque comprender, es agarrar. Ahora bien, se trata de reponer, es exactamente lo inverso. Todo lo que ustedes llaman conocimiento no es más que ignorancia. Todo lo que ustedes llaman comprensión es un obstáculo, porque la comprensión recurre ¿a qué? Al mental. Ahora bien, justamente, el elemento que más frena es el mental. Así pues el mental, a través de una lógica, una razón, una explicación, te encierra todavía más en la acción/reacción. No busques comprender. Como ya lo dije otras veces, menos comprendes, más llegarás. Porque, en definitiva, es siempre el ego que quiere comprender, que quiere apropiarse, que tiene necesidad de una lógica que le es propia. Mientras que hay eso, retrasas la búsqueda. Eso es sugerido por el ego, desde luego, porque esta refutación y esta búsqueda, el mental sabe pertinentemente que eso marca su sentencia de muerte y eso, él no lo quiere. Por consiguiente, no le des peso a ese tipo de preguntas, quítatelas, lo antes posible. Refutar no es comprender, justamente, es exactamente lo inverso. Es una gimnasia, puedes llamarla mental, si quieres, aunque vaya ampliamente más allá de eso. Pero esta búsqueda y esta refutación son, precisamente, las que van a romper el círculo vicioso. Este tipo de pregunta, para todo Hermano y Hermana, no hace más que traducir la actividad mental que, por sí misma, no busca más que una cosa: comprender y agarrar. Ahora bien, no estamos en ese proceso. La refutación no es para ser comprendida, es para ser aplicada. De la misma manera que la búsqueda es para ser llevada a cabo, no es para ser explicada. El mental, a través de la pregunta que tú haces, intenta complicar lo que es simple. No alimentar más el mental, es refutar todo lo que viene de él, todo lo que está inscrito en lo efímero.


Pregunta: Después de haber practicado la refutación, yo no logro más. De hecho, vivir el Sí o el Absoluto, me da lo mismo. Me abandono a la vida, al instante presente. ¿Es la personalidad que rechaza soltar, o bien es un real Abandono?


Sólo tú puedes tener la respuesta. Aquél que es Absoluto lo sabe instantáneamente, no puede existir ninguna duda, ninguna interrogación. Eso está más allá de la personalidad, está mucho más allá de la certeza y de la experiencia. Una vez que la búsqueda fue llevada a cabo, una vez que la refutación fue conducida, si no hay más nada a refutar, ¿qué quieres refutar? Más allá de la conciencia, lo que tú Eres, una vez que la refutación y la búsqueda se llevaron a cabo, te dejas Ser lo que tú Eres. Si por tanto la refutación y la búsqueda han sido llevadas a cabo, y cumplidas, tú Eres Absoluto. Pero a condición que tú mismo lo sepas. Ninguna respuesta puede ser proporcionada por el exterior. Sólo tú sabes lo que tú Eres, más allá de la conciencia. Se les ha dicho que en el Sí, y en el instante presente (de la vida, como tú dices), la vida se desarrolla según leyes, ligadas al Yo Soy, llamadas Acción de Gracia. Allí donde se manifiesta la Unidad, la Fluidez, la facilidad. En esta facilidad, ninguna actividad mental, ninguna actividad emocional, ningún estrés, ningún acontecimiento de la vida, puede alterar lo que tú Eres. Y allí, tú sabes, pertinentemente, que tú Eres Absoluto. Sea cual fuera tu vida, eres consciente que no eres solamente eso, sino que Eres mucho más que eso. La vida se manifiesta entonces sin resistencia, sin oposición, sin exigencia, sin mental que te domina, y sin emoción que te domina. Pero mientras existe el sentido de una pregunta al interior tuyo, desde luego, el Absoluto no puede ser lo que tú Eres. El Abandono del Sí, como el Abandono a la Luz, se realiza y te da a vivir la ausencia de interrogación. Si tu vida, entonces, se desarrolla así, en la más grande de las facilidades, eso es una prueba.


Pero, una vez más, aquel que es Absoluto lo sabe. No como  una posibilidad, no como algo del cual se duda, sino más bien como una evidencia de cada minuto, de cada noche, de cada respiración. Porque en ese momento, no estás más encerrado en un cuerpo, no estás más encerrado en una sociedad, no estás más encerrado en un mundo, tú Eres Amor. Y eso es vivido plenamente, más allá de toda Vibración, más allá de todo acontecimiento, más allá de todo traumatismo, como de toda Alegría. Esta Permanencia, esta Inmanencia, es la realidad que se vive en el Absoluto. La forma, este Absoluto con forma, esta forma, no puede ser de ninguna manera un factor limitante, contrariamente a lo que se vive en el yo o en el Sí. Y eso es vivido claramente, de manera auténtica. De la misma forma que tú puedes caminar, tú sabes que caminas sin tener necesidad de llevar tu conciencia en la marcha. Es lo mismo para el Absoluto, para este Último.


Una vez que la búsqueda y la refutación han sido llevadas a cabo, hay efectivamente, un instante dado donde eso no se puede proseguir más. Sólo tú puedes saber si todo ha sido cumplido, a ese nivel. El Absoluto no tiene pregunta: él Es. Y es independiente de la forma, incluso en el Absoluto con forma. Es independiente de lo que vive este cuerpo. Es independiente de toda noción de memoria o de historia. No existe ninguna contingencia, ningún límite. La conciencia es, a la vez, este cuerpo, como en toda otra proyección, como en la ausencia de proyección.

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